La copa de Casagrande golpea el bloque de bronce con una cadencia calibrada, exactamente 1.9 a 2.1 golpes por segundo. En Alto Hospicio, donde los suelos presentan una costra salina superficial de hasta 40 cm de espesor, este ritmo mecánico define el límite líquido. El ensayo se ejecuta sobre muestras extraídas de la Pampa del Tamarugal, un material que a simple vista parece granular pero cuya fracción fina, cargada de cloruros y sulfatos, responde de forma traicionera al agua. Antes de cerrar la ranura con 25 golpes, verificamos la homogeneidad de la pasta tamizada por la malla N°40. La norma NCh1517.Of1979 es la columna vertebral del procedimiento, y la aplicamos con precisión milimétrica porque en esta zona el ensayo de Proctor depende directamente de una correcta clasificación plástica del material.
Un índice de plasticidad subestimado en un suelo salino de Alto Hospicio puede reducir la capacidad de soporte del terraplén en más del 40% al primer contacto con agua de riego.
