Alto Hospicio se asienta a 600 metros de altura sobre un perfil geotécnico que no perdona los cálculos genéricos. La costra de sales y el sello salino superficial que cubre la Pampa del Tamarugal alteran la química del suelo y la durabilidad del hormigón. En cada estudio de mecánica de suelos que ejecutamos acá, la primera variable a medir es el contenido de sulfatos y cloruros. Sin ese dato, el diseño de fundaciones es una apuesta.
Hemos perforado desde la Quebrada de Tarapacá hasta los sectores de expansión urbana en El Boro. El perfil típico muestra arenas limosas con sales cementantes en los primeros dos metros, seguidas de depósitos aluviales densos. Para definir la capacidad de soporte real combinamos el ensayo CPT con calicatas profundas y ensayos de carga directa.
En Alto Hospicio la resistencia a la compresión simple del sello salino puede superar los 2 MPa, pero con un contenido de sulfatos que restringe el tipo de cemento a usar en las fundaciones.
